¿Qué entendemos por Escape Room? Se trata de un lugar al que ir, con quien quieras a pasarlo bien, reírte, disfrutar, estrujarte los sesos, desfogarse (por qué no, hay mucha tensión acumulada durante la semana) y sobretodo, procurar salir.

En toda sala deberá cumplirse un mínimo de personas, puesto que las salas están adaptadas para un número concreto. Pero en esta ocasión, no vengo a hablar de salas grandes, increíbles, o que estén diseñadas para un mínimo de 4 personas, sino a salas destinadas única y exclusivamente a parejas (entendiendo por pareja dos personas, indiferentemente la relación entre ellas).

Ya no es ninguna locura hablar sobre salas destinadas a dos personas (puesto que ya podemos encontrar unas cuantas), desde que te encierren en varios ataúdes, un baño, una nevera…

Escape room wtf

 

 

 

 

 

 

 

Todas estas tienen muchos factores positivos entre los que destacamos:

Comencemos por los puzles, totalmente innovadores, dinámicos y, sobre todo, entretenidos, en los que ambas personas tengan que formar parte de manera totalmente activa y simultánea (no colocando unos códigos, por ejemplo, en los que uno los coloca y el otro mira y ayuda desde la pasividad). No es descabellado pensar en muchísimos puzles originales, quizá uno guiar al otro por un laberinto puesto que este mismo se encuentra en una posición más elevada y puede verlo con mayor claridad, tener que poner combinaciones de forma simultánea en una sala para poder abrir cualquier compartimento/estancia…

Otro punto muy importante a tener en cuenta es la vergüenza. Seamos críticos, mucha gente no se desenvuelve bien, (o al menos, no de la mejor manera que podría), muchas veces por vergüenza (quizá no se meten en el papel o no se desenvuelven con soltura). En este caso, este tipo de modo de juego en pareja puede conseguir que esa vergüenza se disipe por completo, quedando así dos individuos unidos por “X” o “Y” que actuarían de forma totalmente natural.

Un último punto para tratar es quizá la dificultad, puesto que muchos os preguntaréis por la misma, ya que estamos hablando de dos personas, ni más, ni menos. Obviamente y como cabría esperar, esa dificultad se adaptaría a dos personas, quizá acortando el tiempo y con algo menos de juego. Pero en todo caso resuelto en su totalidad por ambos, sin más gente de por medio, y que evite esos momentos en los que te pierdes como una persona descifra cualquier enigma debido a que estas centrado en otra cosa.

El único punto negativo, es que, siendo un juego de pareja, un exceso de confianza y con tensión acumulada por los nervios y tensión que te genera el juego, podría pasar a ser una bomba de relojería (pobre del GM).

escape room cooperación

 

Con todo ello y aunque quizá os guste jugar con más gente… ¿Por qué no os animáis a hacer una sala para dos? Seguro, no os arrepentiréis.

¡La dificultad nos hace más fuertes!


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