Entendemos como Escape Room un lugar con el que ir con quien quieras a pasarlo bien, reírte, disfrutar, y sobretodo, procurar salir, siempre que no supere ni sea inferior a un número determinado de personas, puesto que las salas están adaptadas para un número concreto. Pero en esta ocasión, no vengo a hablar de salas grandes, increíbles, o que estén diseñadas para un cierto número de personas, pese a que esté permitida la entrada a un número inferior, sino, a salas destinadas única y exclusivamente a parejas (entendiendo por pareja dos personas).

Los escape room para 2 personas pueden tener muchos factores positivos.

Comencemos por los puzles, totalmente innovadores, dinámicos y, sobre todo, entretenidos, en los que ambas personas tengan que formar parte de manera totalmente activa y simultáneamente (no colocando unos códigos, por ejemplo, en los que uno los coloca y el otro mira y ayuda desde la pasividad). No es descabellado pensar en muchísimos puzles originales, quizá uno guiar al otro por un laberinto puesto que este mismo se encuentra en una posición más elevada y puede verlo con mayor claridad, tener que poner combinaciones de forma simultánea en una sala para poder abrir cierta puerta, o quizá dos ataúdes en los cuales uno tenga las soluciones del otro y viceversa (son cientos los rompecabezas que se nos pueden venir a la cabeza).

Otro punto muy importante a tener en cuenta es la vergüenza. Seamos críticos, mucha gente no se desenvuelve bien, (o al menos, no de la mejor manera que podría) por vergüenza (quizá no se meten en el papel como lo harían o no se desenvuelven con soltura, puesto que hay gente con las que no mantiene una estrecha relación, quizá). En este caso la vergüenza se disiparía por completo, quedando así dos individuos unidos por “X” o “Y” que actuarían de forma totalmente natural, sin miedo alguno a burlas o bromas y metiéndose muchísimo más en la ambientación propuesta, llegando así a pasárselo mucho mejor.

Un último punto a tratar es quizá la dificultad, puesto que muchos os preguntaréis por la misma, ya que estamos hablando de dos personas, ni más, ni menos. Obviamente y como cabría esperar, esa dificultad se adaptaría a dos personas, quizá alargando el tiempo, y lo que un grupo más grande podría desarrollarlo en una hora, se haría en dos, o simplemente, bajando la dificultad de los niveles, de modo que el tiempo propuesto sea perfecto para poder desenvolverte en la sala y finalmente, saliendo de la misma.

Quizá os guste jugar con más gente, pero… ¿Por qué no os animáis a hacer una sala para dos? Seguro, no os arrepentiréis.


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