Bien, ya habéis conseguido cuadrar vuestras agendas y os preparáis para enfrentaros a una sala de escape. Que lo vais a pasar en grande es seguro, pero nada os garantiza que vayáis a superar el reto que os aguarda. Desde aquí os vamos a dar unos consejos para que consigáis salir.

Esta lista de consejos se basa en experimentación propia y la observación de muchos grupos de control que han servido como conejillos de indias y a la interminable sucesión de bugs mentales de la que hemos sido testigos.

Lo primero, prestad atención. Es complicado, lo sabemos, los nervios, la tensión, la capacidad de concentración de un gusano de seda… Todo eso juega en vuestra contra, pero cuando lleguéis procurad prestar atención. El Game Master os dará las indicaciones, consejos y os pondrá en antecedentes de la historia, todo ello os puede servir más adelante, pero ahora os sirve para meteros en la historia. Prestar atención es algo que os servirá también durante la aventura, todo eso que veis puede tener utilidad de una forma u otra.

Como hemos dicho, intentad meteros en la historia. Ahora ya no sois vaqueros espaciales, ni multimillonarios con armaduras protésicas, ni un mago elfo de nivel 15 con +7 en hechizos de destrucción, cosas que sois todos los días del año. Ahora sois personajes más sencillos, como, superespias, ladrones de guante blanco, astronautas o cazatesoros.

Una vez dentro, procurad ser ordenados. Si movéis todo y lo lleváis de un lado a otro sin saber siquiera lo que cogéis, como estaba o donde estaba, surgirán las preguntas de siempre: ¿Esto lo hemos usado? ¿Qué nos falta por hacer? ¿Dónde habéis encontrado esto? Además, muchas pruebas requieren piezas en la forma en la que estaban colocadas, no en la forma en la que las arrojasteis sobre la mesa. Además, no es necesario que desmanteléis la sala como si fueseis la copia de Aliexpress del Equipo A.

Por otro lado, recordad que es una SALA de escape, no tenéis que ser Lara Croft e ir pegando saltos de un lado a otro, pensad, pensad y después volved a pensar. Los enigmas se resuelven con la cabeza y con algo de habilidad. Las puertas se abren, no hay que derribarlas. Si no llegáis a algo, seguramente sea porque no tenéis que llegar. Si la única solución que ves, es aporrear con saña ese objeto ¡MATAME CAMIÓN!

Y, por último, pero no menos importante (siempre he odiado a la gente que usa esta expresión), pasadlo bien. Sí, es frustrante no salir. Sí, hay pruebas que no sabrás como se han solucionado. Si, resulta que no te han sacado a hombros, ni habéis batido el récord de la sala. Pero lo importante no es salir, si no divertirse con tu equipo.

Como veis no ha sido una lista larga, pero si la seguís seguro que vuestra próxima escapada os ira mejor, y si no habéis estado todavía, ¿a qué esperáis?

Además, si aún te surgen algunas dudas, puedes visitar nuestro apartado de preguntas frecuentes de nuestro escape room, donde te las resolvemos todas.

Categorías: Escape Room

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